715 |  Like

La exclusiva bodega del Somontano ‘El Grillo y la Luna’ llega a Madrid

NOTA DE PRENSA

Esta bodega familiar, ubicada en  la localidad oscense de Barbastro, es la última en vendimiar de toda la Denominación Origen y la única que lo hace de forma manual en su totalidad.

La producción anual es de 160.000 botellas repartidas en dos grandes gamas: El Grillo y 12 Lunas.

El acto, en el que se han presentado sus siete referencias y nuevas añadas, ha tenido lugar en la Escuela Española de Cata.

Cuando se trabaja diariamente desde la viña, y las uvas se seleccionan una a una de forma manual para comprobar su calidad, el resultado son unos vinos con cuerpo, alma y únicos. Los vinos de la bodega familiar del Somontano ‘El Grillo y la Luna’, ubicada en Barbastro y fundada en 2007, son exclusivos de principio a fin. A la presentación y cata de sus siete referencias y nuevas añadas, que ha tenido lugar este lunes en la Escuela Española de Cata ubicada en Madrid, han asistido más de medio centenar de personas, entre sumilleres, profesionales del mundo de la gastronomía y medios de comunicación.

La concepción de esta pequeña bodega del Somontano, desde la vendimia hasta la venta, dista mucho del resto de bodegas que integran esta Denominación de Origen. ‘El Grillo y la Luna’ es la última en vendimiar de toda esta D.O. aragonesa, siempre esperando el grado de madurez requerido para los vinos que elaboran, y es la única que lo hace de forma manual en su totalidad. “Toda la cosecha es recolectada y seleccionada a mano al 100%. Si la calidad de la uva no es la adecuada, no se utiliza. Por eso, la producción de vino de esta bodega nunca es igual ni en kilos recogidos ni en litros ni en número de botellas. La fecha de vendimia la decidimos saliendo al campo y catando uvas. Sin duda alguna, la madurez marca la diferencia en todos nuestros vinos”, ha explicado el enólogo de la bodega, Alberto Santiago.

‘El Grillo y la Luna’, que busca la máxima expresión del terroir en cada vino, cuenta con 48 hectáreas en propiedad repartidas para dos grandes gamas: 12 Lunas (34 hectáreas), y El Grillo (14 hectáreas). La primera referencia incorpora unos vinos muy bien elaborados y de consumo diario.Su presentación es un homenaje al trabajo de la mujer en la viña. Son vinos frescos que expresan juventud y la esencia de la variedad de la uva de la que proceden.

La segunda gama, El Grillo, es, sin lugar a dudas, la que marca la diferencia con el resto de bodegas.  Son vinificaciones especiales y únicas. La singularidad del proceso, donde incluso se trabaja una hectárea a caballo, la recolección manual, la selección grano a grano de la uva, la fermentación en foudres de roble francés-clasificados por parcela y variedad- y la fermentación maloláctica en barrica nueva de roble francés -el 80% de Grillo es barrica nueva y el 20% de doble uso-, nos da como resultado unos vinos potentes, pero de una suavidad exquisita. Son vinos muy aromáticos, elegantes y con carácter, que le confieren el prestigio de ser una de las “mejores” bodegas del Somontano.

Esta gama está formada por Grillo, Canto Cri Cri (chardonnay fermentado en barrica), Hop Hop y Súper Grillo, el vino top de la bodega. “Súper Grillo es el vino más especial que tenemos. La parcela de cabernet sauvignon con el que está elaborado se trabaja mediante un caballo, lo que nos permite tener la tierra mejor oxigenada y menos compactada. Además, pasa por un proceso de fermentación integral. Es decir, quitamos uno de los fondos de la barrica, ésta se llena de pasta -uva, mosto…- y se cierra. La uva fermenta dentro de las barricas durante unos 14 días y a lo largo de este proceso son giradas varias veces al día de forma manual. Cada barrica es, en realidad, una microvinificación independiente de las otras y con esto conseguimos un vino extraordinariamente potente a la par que suave, muy redondo y equilibrado”, ha matizado Alberto Santiago.

Bajo la premisa de que el vino nace en la viña, éste sólo sale al mercado en su momento óptimo, sin prisas, respetando al máximo la singularidad de cada añada.

Aunque no son datos precisos, ya que no siempre el volumen de producción anual es la misma, de la gama 12 lunas se elaboran al año unas 120.000 botellas y de El Grillo unas 40.000 unidades. El volumen de la producción es muy pequeño comparado con el de otras bodegas, “así mantienen su exclusividad, su perfección”. La facturación de la bodega creció un 12% en 2016.

El 80% del vino que exporta esta bodega pertenece a la gama Grillo y los principales países son Méjico, Canadá, Suiza y Taiwán. En la Comunidad de Madrid, los vinos de ‘El Grillo y la Luna’ están distribuidos por Grandes Vinos Gourmet (www.gvgourmet.com), en Madrid, y por Premier Vinos, en Alcalá de Henares. Además, las dos gamas de ‘El Grillo y la Luna’ se venden en todas las tiendas  Tomevinos (www.tomevinos.com) de la capital de España.

www.elgrilloylaluna.com